Durante la semana he caminado de noche por las calles del centro de Veracruz
con el oficio de Diablo Guardiàn de historias que escribo, mientras me encamino
al bulevard.
Nacho Vegas dice algo muy cierto, uno està condenado a no cambiar, aunque a veces el sistema, el trabajo de persona seria, la burrocracia privada interfieran con ello.
La noche porteña
recordando tu labio inferior
y la caricia de tus manos
en el pequeño universo
que creamos
desde hace poco...

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