Y ahi me tienen ayer por la noche bailando en una cantina del centro. La mesera, una muchachita de 19 años, cara linda y tacones altos me enseñó a seguirle el paso y me sorprendió que fuera buena maestra de este pobre poeta de dos pies izquierdos...
y la canción en cuestión, interpretada por la sonora Margarita, tiene una parte que es formidable en ritmo y letra:
"amor de mis amores si dejaste de quererme
no hay cuidado que la gente de esto no se enterara
que gano con decir que un hombre cambio mi suerte
se burlaran de mi que nadie sepa mi sufrir".
Ya entrados en calor, siguieron una y otra más, bailando estilo chilango, porque la miss en cuestión es de esos lares...cómo uno puede encontrar la felicidad en una cantina de mala muerte, aplaudido por los borrachos, seducido por los ojos miel de una chilanguita, escribiendo poemas en papel estrasa y bebiendo una cerveza bien fría y dos tequilas reposados.
Me gradué de bailarín salsero, iniciando un ciclo más, espantando los fantasmas de mujeres canibales de mi corazón.