Bukowski tenía razón:
el amor es un perro infernal
noches con los ojos abiertos
el temblor de las manos
la ansiedad cuando uno camina por las aceras
el amor nos vitaliza
nos mata
nos desnuda y nos viste
y cuando se va
queda la soledad como la opción viable
pero no lo dejamos ir
nos aprehendemos a él como moscas
a un pastel tirado en una plaza
el amor no es una idea cursi y romántica
ni corazoncitos
ni esas cosas que se dicen cuando estás
enamorado
el amor también nos desubica
caminamos por laberintos
sin esfinge y sin electras
Hank tenía razón
el amor es un perro infernal
que nos muerde
y nos mata un poco
para vivir
un poco más.