Como un discipulo de Bukowski
o de cualquier perdedor
sin éxito
sin mujer
sin futuro
sólo luchando a la contra
no hay nada ni la nada
ni vacío
ni silencio
sólo niebla
y navajas que invitan
a besarlas
mientras me jala el otro extremo de la cuerda
para no caer
y no ser
luchando a la contra
para no derramarme como un barco petrolero en la mar
para entender lo entendible
y hacer mi maleta
e irme de las vidas de muchos.