La ciudad está triste hoy, los callejones son camas de vagabundos y chicas que antes fueran modelos o abogadas litigantes.... mis calles son lágrimas en charcos, esquinas donde se compra el consuelo, parques donde los pobres pueden amar....mi ciudad es un pedazo de dios que cayó a la tierra. Un requiem por mi vida, por todos estos años caminando en sus aceras, mirando tu mar, no soy nada sin ti, puerto, tan sólo un barco encayado en arenas movedisas de un morro...muero contigo....espero resucitar pronto en otro verso.