1. Abra los ojos poco a poco, si es posible abràlos una hora antes de lo acostumbrado.
2. Tenga a la mano un zapato, un celular o la foto de alguien para lanzarla contra el despertador. En caso que no tenga despertador lance dicho objeto contra cualquier otro....es una buena manera de ir sacando el coraje de volver a ir a trabajar.
3. Vea si tiene una erecciòn, si es asì, agradezca que aùn tiene sangre en las venas. Párese de a poco y entre al baño, no se vea al espejo. Es mejor no ver un rostro de lunes o comenzarà a quejarse del domingo y los amigos que se fueron hasta tarde. Mètase inmediantamente al baño.
4. Piense en cualquier cosa que no sea el trabajo, mientras hace eso enjabònese y diga mentalmente, me vale madres todo, si no le funciona, pues dígalo en voz alta.
5. Luego de vestirse, tomar el cafè, cerrar bien la puerta y dejar los recados correspondientes salga a la calle calmado y sin correr...
6. Cuando abra la puerta respire hondo, vea alrededor y sienta que no es el ùnico pendejo que no ha podido independizarse laboralmente; luego suba al coche, colectivo o encaminese por la calle menos ancha, ya logrò pasar las 2 primeras horas del lunes. Lo demàs es su muy cabrón asunto.

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