Hace años que fue la primera cita en el bule bar. Ella no exigìa y yo no tenìa mucho dinero. Nos bastaba comprar un ron barato, coca cola, algo de hielo o simplemente latas de cerveza; sentarnos cerca de un bar que se llamaba La Bamba y platicar hasta muy tarde. Ella era linda, nunca faltaba alguien que le hiciera llegar una copa, o que deseara platicar con ella... pero no les hacìa mucho caso, me sonreìa y me besaba la comisura de los labios. El bule bar se convirtiò en el espacio donde ibamos a platicar, caminar, tomar, fajarnos o mirar simplemente la luna.... hablar de pasados o de futuro, rara vez del presente, quizàs porque a los dos nos estaba yendo de la chingada... terminamos la universidad, sin decir nada, nada màs nos dijimos, y pronto los gobiernos Panistas comenzaron a prohibir de forma màs enèrgica el tomar en cualquier àrea del bule... no sè ahora que serà de ella, tampoco salgo a recorrer el puerto, me encierro en casa, tomo solo, veo la televisiòn, hago cosas rutinarias, pero de vez en vez, saco la foto que nos tomamos por la estatua a Juàrez y entonces sonrìo, fue la ùltima vez antes de su accidente...antes que no pudiera volver a caminar o tomar o hacer cualquier cosa; sus padres se la llevaron y yo no volvì a preguntar si habìa salido o no del coma; aun pienso que sueña en ese presente que es pasado, que se quedò soñando en las noches de besos, ron barato y una risa de estùpidos por un mal chiste....ojalà y la familia haya desconectado la màquina, no sè, este mundo es de tantas incertidumbres.... y el bule bar es una màs.